Posterior a haberte realizado un procedimiento abdominal existen muchas variantes y factores que van a determinar los cuidados durante la recuperación en el postoperatorio los cuales deben ser indicados a detalle por el médico que te realizó el procedimiento. Sin embargo, a pesar de la epoca actual, se siguen repitiendo patrones de conducta a causa del eco de la opinión popular y antiguas costumbres que han demostrado no mejorar tu recuperación posterior a una cirugía. Aqui enlisto las más comúnes que suelen practicarse.



¿Cómo debó cuidar mi herida?

Los cuidados de una herida quirúrgica son parte fundamental en la recuperación. Los principales factores que intervienen en el resultado estético son el tamaño y zona de la herida así como el grado de contaminación que tuvo la herida durante el procedimiento. El tipo de curación y lavado del sitio debe ser indicado por el médico que te realizó el procedimiento. Sin embargo, existen prácticas cotidianas que no se recomiendan realizar y no han demostrado mejorar el resultado estético. Entre estas prácticas se encuentran el uso de yerbas o plantas de tipo “medicinal”. Este tipo de práctica lejos de ayudar pone en riesgo a tu herida a contaminarse de microorganismos que no son propios de la flora de la piel, aún cuando la laves bien o con agua hirviendo. Se debe tener especial cuidado con aplicar estas plantas ya que en ocasiones inclusive las colocan calientes. Este calor puede provocar inflamación de los bordes de la herida y provocar que la herida no cierre de forma correcta y derivar en complicaciones locales que retrasan el proceso de cicatrización. El uso de cremas y antisépticos locales como son el isodine, agua oxigenada y el uso de alcohol de forma general no se recomienda ya que pueden irritar los bordes de la herida. El uso de estos se reservan para heridas que desarrollaron complicaciones locales como son la dehiscencia (cuando la herida se abre) o un proceso infeccioso. De forma general no se recomienda exponerse al sol y el baño en albercas (por el riesgo de ponerse en contacto con agua clorada). De forma general, la recomendación es realizar la curación de la herida con agua de baño y jabón neutro, esto durante el baño diario. En caso de desarrollar alguna complicación lo correcto es acudir con el Cirujano que te realizó el procedimiento.


¿Debo usar faja o vendaje abdominal?


El uso de fajas o vendajes en el abdomen es una práctica muy común y no ha demostrado ofrecer ningún beneficio. Sin embargo, esta práctica no esta libre de complicaciones derivadas por su uso. El uso continuo de esta faja contribuye a incrementar la concentración de calor en la herida, con esto se pueden inflamar los bordes de la herida y retrasar el proceso de cicatrización. Este mismo calor puede provocar sudor en el cuerpo y condicionar un cultivo ideal para el desarrollo de bacterias. Contrario a la idea popular, el uso de faja no modifica en absoluto el riesgo de desarrollar dehiscencia o hernias por la cirugía.


¿Qué puedo y no puedo comer?


El tipo de alimentación contribuye a una adecuada recuperación. Existen dietas específicas para procedimientos abdominales mayores. De forma general, en procedimientos no complicados se recomienda realizar una dieta blanda. La dieta blanda por definición es una dieta libre de grasas, irritantes y lácteos. La razón de esta es evitar desarrollar complicaciones propias como son una gastroenteritis o cuadro agudo de colon irritable que pudieran enmascarar el seguimiento y complicar una adecuada valoración en la recuperación. En la mayoría de los casos, se recomienda retornar a la dieta normal posterior a los 7 días de haberse egresado del hospital.


¿Qué actividades físicas puedo realizar?

De forma general, durante los primeros días de una cirugía abdominal no se recomienda realizar esfuerzos físicos importantes. Si la cirugía fue un procedimiento abierto, la pared abdominal tarda al menos unas 8 semanas en recuperar casi su totalidad de la fuerza original, por tanto, es durante este tiempo que no se aconseja realizar esfuerzos físicos o levantar objetos pesados por riesgo de desarrollar una hernia incisional. En casos de procedimientos laparoscópicos este tiempo puede ser más corto.

¿Cuánto tiempo debo permanecer en reposo en cama?

En décadas anteriores, la creencia de mantener un reposo absoluto en procedimientos no complicados posterior a una cirugía era considerada una regla de oro. Sin embargo, en la última década se ha demostrado que el reincorporse de forma paulatina desde el segundo día de la cirugía permite obtener una recuperación más rápida que permite al paciente evitar complicaciones e integrarse de una manera más pronta a su vida normal. Esto último es recomendado para procedimientos que no tuvieron complicaciones y depende también de que el paciente no tenga otras enfermedades que pudieran indicar la necesidad de un reposo más prolongado.

Estas son recomendaciones generales que en la práctica actual han demostrado ofrecer la mejor recuperación para los pacientes. Sin embargo, en caso de cualquier sospecha de desarrollar una complicación la mejor conducta es acudir a atención con el médico que realizó el procedimiento.